NUESTRAS RAÍCES
No somos solo una casa mezcalera; somos herederos de una tradición que se respeta con las manos y se honra con el tiempo. Desde los agaves maduros de San Lorenzo Jilotepequillo hasta nuestros alambiques de cobre, cada paso del proceso celebra la fuerza de la tierra y la sabiduría de quienes la trabajan. Con El Viejo Pablo, saborea el espíritu auténtico del mezcal: puro, artesanal y eterno.
COMUNIDAD MEZCALERA
Viejo Pablo, es un tributo a la comunidad mezcalera, donde la tradición artesanal cobra vida en cada sorbo. Respetamos la herencia de los maestros mezcaleros, fusionando su conocimiento con una visión moderna y dinámica. Más que una bebida, es un ritual que une generaciones, una experiencia auténtica que conecta el pasado con el presente, celebrando el arte del mezcal como un símbolo de identidad y encuentro.
ÚNICO Y AUTÉNTICO
Nacido del agave cultivado y cosechado a mano, cocido lentamente y destilado con maestría, ofrece un carácter profundo que conquista tanto a conocedores como a nuevos exploradores del mezcal. El Viejo Pablo se mantiene fiel a sus raíces, a su sabor y a la verdad del buen mezcal.